5 cosas que no debes hacer con tu peluca oncológica
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5 cosas que no debes hacer con tu peluca oncológica

5 cosas que no debes hacer con tu peluca oncológica

5 cosas que no debes hacer con tu peluca oncológica

Tener una peluca oncológica es fantástico para sobrellevar mejor el tratamiento de la quimioterapia contra el cáncer, sintiéndote más protegida, recuperando tu autoestima y conservando tu aspecto de siempre para un mejor equilibrio emocional.

Si en otras ocasiones te hemos contado cómo lavar una peluca oncológica de cabello natural o cómo hay que colocarla paso a paso, hoy le toca al turno a aquellas cosas que no deberías hacer con ella. Existen errores comunes con la peluca que te harán sentir más incómoda, la estropearán antes de tiempo o reducirán su vida útil.

5 errores comunes que cometes con la peluca oncológica

  • Priorizar el coste barato a la calidad: Un error común consiste en comprar una peluca cualquiera por Internet sin tener en cuenta sus medidas, sus materiales, la forma de tu cabeza o el color, grosor, densidad y textura de tu propio pelo. Si compras una peluca barata de pelo artificial estarás cometiendo un grave error, ya que seguramente te veas «disfrazada», te encuentres a disgusto con el resultado y te resulte incómoda y poco realista. Hacerte con una peluca personalizada y de cabello natural europeo es una inversión y no un gasto.
  • No pedir asesoramiento profesional: Es importantísimo que recibas la guía adecuada a la hora de encargar tu peluca oncológica y te pongas en manos de profesionales. Seleccionar un cabello natural idéntico al tuyo, confeccionar la peluca con mimo siguiendo tu foto y tus criterios o peinarla y ponértela te ayudará a acostumbrarte a ella y obtener los resultados deseados, idénticos a tu aspecto de siempre que quieres recuperar y conservar.
  • No proporcionarle los cuidados adecuados: Al igual que cuidas tu melena con el mantenimiento adecuado, una peluca también necesita que la mimes. Deberás seguir lavándola no solamente con agua sino con los productos más adecuados para tu cabello, desenredándola y peinándola. Y por supuesto, una buena peluca de calidad también te permitirá cambios de look, por lo que podrás cortarla, teñirla y hacerte todo tipo de recogidos.
  • Dejar que se deteriore: Si se le hacen nudos, nunca la secas después de lavarla -y por tanto, retiene exceso de humedad-, la apoyas en lugares sucios o llenos de polvo para dormir o abusas de elevadas temperaturas de planchas o tenacillas, tu peluca oncológica podría deteriorarse antes de tiempo. Cuídala para que dure muchos años.
  • Abandonarla en cualquier rincón cuando no la necesites: Si tu pelo vuelve a crecer, es importante que guardes tu peluca a buen recaudo en lugar fresco, seco y sin polvo en lugar de dejarla tirada en cualquier parte. Podrías volver a necesitarla en el futuro.
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